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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
19 de octubre de 2007
Vigilaban sus movimientos 20.000 agentes pero no pudieron evitar la masacre. La ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, ha resultado ilesa del atentado contra su comitiva en Karachi y ha sido trasladada a un lugar seguro. Pero hay muchos muertos: 133 según cifras facilitadas por los hospitales. Un centenar de esas víctimas son civiles que habían salido a la calle para recibir a Bhutto. Hay unos 550 heridos. Las autoridades paquistaníes han declarado la alerta en la ciudad.
La cifra de víctimas fue ofrecida por fuentes sanitarias de distintos hospitales de Karachi, aunque el momento el Ministerio del Interior ha confirmado por el momento al menos 70 fallecidos a causa de las explosiones.
La mayoría de los muertos son gente que se encontraba en los arcenes dando la bienvenida a la ex primera ministra, que resultó ilesa, y agentes de seguridad que custodiaban la comitiva.
Según el gobierno regional de Sindh, cuya capital es Karachi, entre las víctimas mortales hay al menos unos treinta miembros de las fuerzas de seguridad.
Sus discurso, cancelado
La ex primera ministra se desplazaba desde el aeropuerto de Karachi, adonde regresó procedente de Dubai tras un exilio de ocho años y medio, hasta el mausoleo de Mohamad Alí Jinah, el padre de la patria paquistaní, donde tenía previsto pronunciar un discurso, que fue cancelado.
 Benazir Bhutto es sacada del camión
Las dos explosiones se produjeron muy cerca del vehículo en el que viajaba Bhutto, que en el momento del atentado se encontraba descansando en la parte inferior blindada del vehículo.
Tras el ataque, la ex mandataria fue trasladada a su residencia de Karachi.
Las autoridades han declarado la alerta en la ciudad mientras se ha elaborado un nuevo plan de seguridad para Bhutto.
Según fuentes policiales recogidas por Geo TV, las pruebas recogidas en el lugar de los hechos apuntan a que al menos una de las explosiones fue un ataque suicida.
Protegida por 20.000 agentes
Las autoridades paquistaníes habían desplegado en Karachi a 20.000 miembros de las fuerzas del orden para garantizar la seguridad de Bhutto, que había recibido amenazas de extremistas de la región tribal de Waziristán y de grupos vinculados con Al Qaeda.
A su llegada a Karachi, procedente de Dubai, Bhutto declaró telefónicamente al canal de televisión ARY que no se iba a dejar "intimidar" por las amenazas de los extremistas islámicos, que, subrayó, "están intentando apoderarse" de Pakistán. LA
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