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AGENCIAS
29 de septiembre de 2007
Cerca de 30 monjes budistas, de los más de 1.000 detenidos, se han declarado en huelga de hambre en protesta por la violencia empleada por la Junta Militar de Birmania contra los manifestantes que piden democracia.
Los religiosos fueron arrestados en la primera ola de detenciones practicadas por el Gobierno tras imponer el toque de queda y prohibir las reuniones públicas, el martes pasado, y fueron ingresados en la prisión de Bamaw, en el estado de Kachin, al oeste del país.
Según la radio birmana, los bonzos, de un grupo de 108 detenidos entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, comenzaron la protesta ese mismo día, mientras que sus compañeros les acompañan recitando los salmos budistas.
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