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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
23 de septiembre de 2007
Unas 20.000 personas, entre monjes budistas y civiles, se manifiestan en Rangún contra el Gobierno militar en Birmania. La agresión a principios de mes a un grupo de bonzos por las Fuerzas de Seguridad destapó la caja de Pandora y los monjes han salido a las calles para reclamar el abaratamiento de los productos básicos y el inicio de diálogos con la líder de la oposición Aung San Suu Kyi.
A la marcha se han unido también religiosas vestidas de blanco que acompañaron a los monjes budistas en las marchas pacíficas organizadas este domingo por las calles de Rangún y de otras ciudades del país.
La religión budista en Birmania, agrupa a unos 400.000 monjes, casi la misma cifra que el Ejército, por lo que su fuerza social podría poner en apuros a la Junta Militar de Birmania (Myanmar).
Los monjes, rodeados de centenares de civiles, salieron por séptima jornada consecutiva a las calles birmanas, donde reclamaron menores precios en bienes básicos y la liberación de la líder opositora Aung Sang Suu Kyi.
Las protestas, que podrían desembocar una crisis similar a la ocurrida en 1988, cuando las revueltas populares desencadenaron una represión, donde murieron más de 3.000 personas, pone en peligro la seguridad del resto de los países del sudeste de Asia.ZA
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