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MONCHO VELOSO
2 de diciembre de 2007
Es un club de libros —gratis— global que atraviesa el tiempo y el espacio, un grupo de lectura que no conoce límites geográficos y que trabaja por amor al arte. Más de 600.000 personas de 130 países lo componen y cada día capta a 350 nuevos miembros. En sus casi siete años de existencia, 'Bookcrossing' ha lanzado a la calle cerca de cuatro millones y medios de libros. Los números hablan por sí solos. Compartir libros está de moda.
El objetivo de 'Bookcrossing' es todo un reto: "convertir el mundo entero en una biblioteca", dicen en su página web. Para ello, los interesados, que una vez entren a formar parte del club adquirirán el honorable apodo de 'bookcrosser', tan sólo han de seguir las tres erres: Read, Register y Release (en castellano, Lee, Regístralo y Libéralo).
Es decir, al lector le bastará con leer un libro, registrarlo y etiquetarlo en el espacio virtual Bookcrossing y, por último, dejarlo en algún lugar o dárselo a alguien para que otros puedan disfrutarlo.
Encontrarlos tampoco es tarea difícil. No se trata de patearse la ciudad en busca del tesoro. En la sección "De caza", el lector podrá consultar los lugares donde otros 'bookcrossers' han 'olvidado' sus ejemplares. ¡A por ellos!
España
En 2006, España ya se había convertido en la quinta potencia mundial del 'bookcrossing', con más de 24.000 usuarios. Las Palmas, Madrid y Barcelona se han convertido en las zonas más activas del país, con más puntos de encuentro de 'bookcrosser'. Cafeterías, hoteles, parques, pabellones de deportes o centros de salud, cualquier espacio es válido para liberar un libro.
Además, es frecuente que los usuarios, organizados geográficamente, organicen jornadas de liberaciones masivas. Las próximas, en Lugo del 3 al 9 de diciembre y en Madrid el día 16 del mismo mes.
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