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AGENCIAS
22 de enero 2008
Los aspirantes demócratas a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Barack Obama, han protagonizado un duro debate en la CNN, donde demostraron el poco aprecio que se tienen. Para Hillary que Obama se oponga a la guerra de Iraq es un "cuento". Para el senador por Illinois la manera en que se comporta el ex-presidente es "preocupante". Las acusaciones de una y otra parte animaron el encuentro, poco antes de las primarias de Carolina del Sur, previstas para el próximo sábado.
En el debate a tres, también estaba presente John Edwards, el tercer hombre con opciones entre los demócratas, que apenas pudo hablar.
Clinton acusó a Obama de desdecirse continuamente. De proponer una campaña de ayudas sociales que no tienen cómo financiar. "Si no sabes cómo dar asistencia médica universal, nosotros sí sabemos", afirmó retadora la ex primera dama.
Obama respondió, aludiendo a la gestión del ex presidente Bill Clinton, que "lo que busca ahora la gente es alguien que resuelva los problemas y no alguien que recurra a la misma política típica que hemos visto en Washington". El senador negro, además criticó la manera de llevar la defensa del ex presidente Bill Clinton a su esposa. "La está llevando a un nivel que considero muy preocupante", con declaraciones que "no se corresponden con la verdad", afirmó Obama.
Iraq en el centro del debate
El debate, organizado por la CNN y el 'Caucus negro', llegó a su punto álgido con el tema de Iraq. La ex primera dama, atacó a Obama por apoyar a Bush y le acusó de votar a favor de seguir financiando la guerra en ese país.
Obama, por su parte, reprochó a Hillary Clinton por no jugar limpio en la campaña y de decir cualquier cosa para ser elegida presidenta. La senadora cortó rápido con un "es muy difícil sostener un debate contigo, porque tú no asumes la responsabilidad por cada voto".
Nuevos sondeos
Poco faltó para que se tiraran los trastos a la cabeza. Nuevos sondeos parecen haber puesto nerviosa a la senadora. Una encuesta reciente de la CNN revela que el 72 por ciento de los estadounidenses blancos y el 61 por ciento de los afroamericanos creen que EEUU está preparado para tener un presidente negro. Toca esperar.ZA
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