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INFORMATIVOSTELECINCO.COM / AGENCIAS
5 de diciembre de 2007
Una concentración con poco poder de convocatoria. Pese a ser la primera vez en la legislatura en la que todos los partidos políticos participaban en un mismo acto contra el terrorismo, la unanimidad que se buscaba en la concentración de Madrid no contó con el esperado apoyo de los ciudadanos. Cinco minutos en la Puerta de Alcalá y de vuelta a casa. Se calcula que sólo unas 5.000 personas se unieron al llamamiento de los políticos contra el último atentado de ETA.
La ausencia de las asociaciones de víctimas así como la del Presidente del Gobierno, que por la mañana acompañaba a la familia Trapero, hizo que los ciudadanos prefirieran ver la concentración desde las televisiones. El acto, en cambio, sí contó con la representación de todos los grupos políticos, los sindicatos, la patronal y otras asociaciones.
Aunque la respuesta ciudadana no fue masiva, fuentes de La Moncloa han asegurado que la concentración "fue un éxito, al ser la primera unitaria en la era Zapatero". Sin embargo, las mismas fuentes han confirmado que el acto "se deslució por el poco tiempo que duró".
Unidad desunida
Los pocos minutos que duró la concentración dieron para mucho. Los asistentes coreaban lemas encontrados. Unos a favor del Gobierno y apoyando la decisión de Zapatero. Otros exigiendo la dimisión del Presidente. Los gritos contra ETA quedaron en un segundo plano. Sí se respetaron, afortunadamente, los dos minutos por los guardias civiles fallecidos, Raúl Centeno y Fernando Trapero.
Datos comparados
La respuesta ciudadana de esta vez dista mucho de otras manifestaciones contra ETA. El atentado de la T4 de Barajas, en el que murieron Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, hizo que cerca de 200.000 personas se manifestaran en las calles de la capital el pasado 13 de febrero. EPF
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