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EFE
31 de marzo de 2005
El Parlament de Cataluña ha aprobado este jueves una modificación de la Ley del Código de Familia que elimina las restricciones legales para que las parejas homosexuales puedan adoptar hijos. Esta decisión va en la línea de otras leyes similares aprobadas en Navarra, País Vasco o Aragón.
El proyecto de ley, impulsado por el gobierno tripartito catalán, ha contado con los votos a favor del PSC, ERC e ICV-EUiA, así como de 18 diputados de Convergencia. Otros cinco convergentes se abstuvieron y nueve votaron en contra, al igual que los parlamentarios de Unió Democrática y del PP catalán.
La iniciativa, que reconoce un derecho ya contemplado en países como Holanda, Suecia, Islandia o Noruega, posibilita la adopción conjunta de menores por parte de parejas homosexuales, hasta ahora vetada. Esta prohibición había motivado adopciones encubiertas de parejas formadas por personas del mismo sexo, tramitadas como si se tratara de familias monoparentales.
En la presentación del proyecto, el conseller de Justicia, Josep Maria Vallés, ha argumentado que la iniciativa pretende "proteger los derechos y los intereses de los niños adoptados" en el contexto de las "nuevas formas de familia o convivencia".
Ahora los dos miembros de la pareja serán responsables de la tutela del menor
Vallés ha recordado que, en la práctica, ahora ya se estaban produciendo legalmente adopciones a título individual por parte de uno de los miembros de parejas homosexuales. Por lo tanto, ha considerado que esta nueva ley supone un "paso adelante", ya que "extiende a los dos componentes de la pareja, y no sólo a uno de ellos, la obligación de proteger al niño".
A partir de ahora, "el requisito de idoneidad" para poder adoptar "será exigido a los dos miembros de la pareja" homosexual.
Vallés ha destacado que la nueva normativa acaba con las "discriminaciones por razón de orientación sexual" en materia de adopciones, algo que ha denomidado "inconstitucional".
La ley parte de la base de que aquello que es mejor para el interés del menor sólo se puede determinar en cada adopción concreta, y que no debe depender a priori de la orientación sexual de los solicitantes.
La pareja acordará el orden de los apellidos
La modificación legislativa permitirá a los homosexuales adoptar en Cataluña pero, en el caso de adopciones internacionales, prevalecerá la legislación de los países de origen de los menores.
En el debate parlamentario, seguido desde la tribuna de invitados por representantes de diversos colectivos de gays y lesbianas favorables a la medida, las fuerzas del tripartito han introducido una enmienda para aclarar que, si los adoptantes son del mismo sexo, el orden de los apellidos será el que elijan de común acuerdo y, si hay discrepancia, lo determinará un juez de primera instancia.
El PP considera que la ley da la espalda a los intereses de los menores
Frente a los argumentos de Vallés, el portavoz adjunto del PPC en el Parlament, Daniel Sirera, defendió la enmienda a la totalidad presentada por su grupo en contra del proyecto, que fue apoyada por los trece diputados de Unió pero rechazada por los de Convergencia.
Sirera censuró al gobierno por elaborar una ley "sin diálogo social", que "da la espalda a los intereses de los menores adoptados" y da preferencia a los derechos de los adoptantes.
Por su parte, el diputado del PSC Juan Manuel Jaime negó que la adopción de un niño por parte de dos personas del mismo sexo "afecte a su estabilidad emocional, ni a su orientación sexual".
La diputada de ERC Carme Porta criticó al PPC y a Unió por su "poca sensibilidad" en este tema y por "equiparar homosexualidad con falta de idoneidad" en los criterios para la adopción, mientras que Dolors Clavell (ICV-EUiA) exigió a la derecha que evite "estigmatizar" al colectivo homosexual.
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