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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/ AGENCIAS
15 de marzo de 2008
Valencia vive una situación excepcional. Desde hace 200 años que las fiestas más esperadas de la ciudad no coincidían con la Semana Santa y además, pasarán otros tres siglos para que vuelva a ocurrir. Así que valencianos y miles de visitantes se preparan con calzado cómodo, pañuelo al cuello y ganas de disfrutar a ver lo nunca visto, ninots y pasos en la misma ciudad.
La ciudad espera la llegada de millón y medio de personas y los hoteles empiezan a colgar el letrero de completo. Los que ya llenan sus calles han visto como se abría esta mañana la semana grande de las fallas con las infantiles. La primera despertá la han protagonizado los niños que al alba cuando se terminaban de plantar las fallas infantiles.
Pero también se ha despertado en Valencia el agobio y las molestias. Con el arranque oficial de las fallas, Valencia se convierte en una ciudad sitiada por las fallas: 772 catafalcos y unas 250 carpas obligan, a partir de mañana, a cerrar al tráfico cerca de 500 calles de la ciudad, además de todo el centro histórico y comercial.
A las habituales molestias de la circulación rodada, este año se unen las huelgas de los autobuses y el metro durante las fallas, que complican todavía más la movilidad urbana, aunque el suburbano ha logrado establecer unos servicios mínimos del 90 por ciento, con lo que pretende mitigar el impacto de los paros.
Pero ello no impedirá que valencianos y turistas disfruten del fuego. El las llamas quemarán todos los ninots, excepto uno: el de Concha Piquer. La reina de la copla es el ninot indultado de las fallas del 2008. Paco López Albert es el artista que ha realizado la figura indultada.
Incidencias en la ‘plantá’
Este sábado, durante las tareas de colocación de las fallas, dos de figuras se han caído. Una de ellas pertenece a la falla del Ayuntamiento. Según el artista del monumento, José Latorre, la intención del equipo es volver a colocarla en su sitio inicial. La segunda pertence a la falla de Nou Campanar, la más cara. En ninguno de los dos casos hay que lamentar daños humanos.
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