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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
6 de marzo de 2008
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha declarado que su gobierno "no va a quedarse tranquilo" hasta que la comunidad internacional "condene" de forma "contundente" a Colombia por haber "violado la soberanía" de su país. Se ha mostrado contento aunque no satisfecho con la resolución de la Organización de Estados Americanos en la que Colombia reconoce que hubo una agresión a la soberanía de Ecuador.
Correa, tras una reunión en Caracas con su colega venezolano, Hugo Chávez, ha expresado su satisfacción por la resolución de la OEA que señaló una "violación" al territorio ecuatoriano, aunque advirtió de que la historia "no ha terminado".
"Estamos agotando todas las instancias diplomáticas para que se condene al agresor (Colombia) pero si esa comunidad internacional no condena sin cuestionamientos, sin medias tintas (...) al agresor, el Ecuador sabrá hacer responder al agresor su ultraje", ha declarado Correa en Caracas.
Hasta las últimas consecuencias
El presidente ecuatoriano ha reiterado que Quito quiere la "paz", pero está dispuesto a llegar hasta las "últimas consecuencias" por defender la soberanía nacional.
Cambian las normas
Correa ha precisado que una de las cosas que han cambiado a partir de su decisión de "romper relaciones" diplomáticas con Bogotá es que su gobierno considerará un "acto de guerra" un eventual vuelo colombiano de fumigaciones antidroga en su lado de la frontera.
También ha alertado de que bajo la nueva circunstancia con Colombia, las fuerzas militares ecuatorianas apresarán a cualquier patrulla castrense colombiana que "entre armas" a Ecuador.
La crisis entre ambos países, que ha tenido también derivaciones en Venezuela, se generó por una acción de militares colombianos contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en la que resultó abatido el segundo hombre al mando de ese grupo, "Raúl Reyes", y una veintena de guerrilleros.
LA
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