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AGENCIAS / INFORMATIVOSTELECINCO.COM
21 de septiembre de 2007
El Festival de Cine de San Sebastián ha celebrado su gala de inauguración invitando a los asistentes a disfrutar de diez días de gestos, emociones y múltiples miradas, contenidas en las 228 películas que se proyectarán en esta 55 edición, que abrió "Promesas del este", la nueva historia de violencia de David Cronenberg.
Sobre el escenario del Kursaal y con el sonido de fondo de la "txalaparta", un instrumento de percusión tradicional vasco, la actriz Cayetana Guillén Cuervo y la periodista Edurne Ormazábal guiaron al público a través de las distintas secciones del certamen, que presentaron rostros del cine español e internacional.
El realizador rumano Cristian Mungiu, última Palma de Oro de Cannes por "4 meses, 3 semanas, 2 días", recogió, de manos de Lola Dueñas, el Gran Premio de la Federación Internacional de Críticos Cinematográficos (Fipresci), que ha considerado el filme galardonado en el Festival francés como la mejor película del año.
Asunción Balaguer, presentó la sección Made in Spain y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la velada al dedicar los aplausos que le dirigieron los asistentes al Kursaal a su marido Paco, el actor Francisco Rabal, que murió pocos días antes de que pudiera recibir el Premio Donostia del Festival.
Presentación del jurado
 Vigo Mortensen y el director David Cronenberg cerraron la gala. Foto: Festival de San Sebastián.
El jurado se reservó para el final y en nombre de todos habló su presidente, el escritor estadounidense Paul Auster, que aseguró que está en San Sebastián porque ama las películas. Su último filme, "La vida interior de Martin Frost", se presenta en la Sección Oficial fuera de concurso.
La ceremonia la cerraron David Cronenberg y Vigo Mortensen, el protagonista de "Promesas del este", que se proyectó a continuación y de la que ambos animaron al público a que la disfrutaran, aunque su director advirtió de que a quien no le guste no tiene por qué ser educado.
Ellos sí lo fueron. Cronenberg al asegurar que le había hablado del Zinemaldia como del Festival más bonito del mundo y Mortensen al saludar en euskera y añadir en esa lengua un "ondo pasa (pasadlo bien)" como punto final de la ceremonia. BQM
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