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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
21 de enero de 2008
Israel no se anda con chiquitas. No es la primera vez que lo hace. Ha vuelto a cortar el suministro de combustible condenando a la oscuridad a la franja de Gaza. No hay luz ni en los hospitales, ni en las casas, ni en los comercios. Tampoco calefacción en medio de un invierno muy frío en la zona. Israel castiga así el disparo de cohetes desde la franja. Centenares de personas han protestado con velas por este castigo colectivo.
No ha habido luz en Gaza pero sí bombardeos. Israel ha castigado también desde el aire la franja de Gaza. Un misil mataba a 2 militantes palestinos y hería a otros dos.
Mientras tanto decenas de habitantes salían con velas a la calle para protestar por el apagón que ha roto la normalidad de miles de palestinos.
La central, que cubre un tercio del consumo eléctrico en la franja, ha agotado sus reservas de fuel, tres días después de que Israel cerrara todos los pasos fronterizos con Gaza, en represalia por el lanzamiento de cohetes artesanales contra su territorio.
 Una mujer improvisa una luz en su cocina
El corte del servicio ha dejado complemente en tinieblas la ciudad de Gaza y los campos de refugiados de Al-Bureij y Nuseirat, al sur de la capital, un tercio del millón y medio de habitantes de la franja.
Eso significa que no hay luz en los hospitales donde se anuncia que cinco pacientes han muerto al dejar de funcionar las máquinas a las que estaban conectados.
Muchos menores afectados
La ONU ya ha dado la voz de alarma sobre la situación ya que la mayoría de los habitantes de Gaza, un 60%, son menores de 18 años.
El problema no es sólo la electricidad, también el cierre de las fronteras ha impedido el acceso de comida y el paso de enfermos que no pueden ser atendidos en la zona y que deben pasar a hospitales de Israel.
LA
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