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REBECA DE LAS HERAS
28 de noviembre de 2007
Los efectos del cambio climático y su paliativo, las energías renovables, son emblema de campañas políticas, luchas de intereses, una etiqueta, un eslogan publicitario, un recurso conveniente del siglo XXI. Un ejemplo paradójico de conciencia vacía. Aunque también hay excepciones. Empresas con un compromiso con el medio ambiente desde su nacimiento, con un espíritu innovador y de vanguardia. Google es el patrón a seguir.
La empresa fundada en 1998 se ha autoimpuesto un compromiso, reducir sus emisiones de carbono a partir de 2007. Aunque ya utiliza las energías renovables en sus instalaciones. El 30 por ciento de la energía que necesitan sus plataformas funciona con paneles solares. El vehículo con el que se mueven sus empleados por su sede central de Silicon Valley (California) es un vehículo electrónico, uso de los cuales fomenta a través de Recharge IT.
 Las placas solares que alimentan sus instalaciones
Ahora Google quiere dar un paso más con RE C, una nueva iniciativa para producir energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, más económica que la generada a partir del carbón. Google en un principio aporta el capital y la tecnología.
Mediante la energía solar térmica, eólica y geotérmica, entre otras, su objetivo es crear una instalación que producir energía suficiente para abastecer a una ciudad del tamaño de San Francisco. Además, pretenden hacerlo de la forma más barata posible.
Así bien, Google se traslada a crear electricidad con un modelo de energías renovables. Moda o filantropía no importan más allá de la eficacia de los resultados. Aunque ante la pregunta a uno de los portavoces si son uno más de la moda 'verde', la retahíla de 'background' de su conciencia ecológica disipa cualquier duda. Eso sí, incluyendo en su respuesta a uno los miembros de su Comité de Dirección, el abanderado Al Gore.
Además, y para curiosos dentro de muy poco Google superá su sorprendente Google Earth y podremos ver todo el universo a través de nuestro ordenador. Las estrellas parecen quedarse pequeñas a lado de este monstruo.
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