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CRISTINA GONZÁLEZ SÁNCHEZ
17 de octubre de 2007
'Chacun à son goût' (Cada uno a su gusto). Es el título de una exposición inaugurada este miércoles en el Guggeheim de Bilbao. Sería uno más de los actos conmemorativos del décimo aniversario de la pinacoteca. Sin embargo, la serie 'Violentos Embozados' de Clemente Bernard ha puesto el acento polémico a esta exposición.
La selección de este fotógrafo de prensa navarro abunda en cuestiones de identidad congeladas durante sus años de trabajo periodístico. Las imágenes muestran funerales de víctimas de ETA, el féretro de un militante de ETA con el anagrama de dicha organización o una instantánea del ex general Galindo condenado por el caso 'Lasa-Zabala'.
Tras su inauguración, son las víctimas del terrorismo las que entonan el grito de guerra por lo expuesto, pero mucho más por lo no expuesto. En concreto, por las instantáneas captadas de la radiografía del cráneo de Miguel Ángel Blanco.
La familia de Miguel Ángel Blanco se negó en rotundo a que esa radiografía fuera colgada en un espacio público. La Fundación Miguel Ángel Blanco, COVITE y la AVT consideran un agravio la exposición y han pedido su retirada.
La muestra podrá ser vista hasta el 3 de febrero de 2008. Una selección de obras de doce artistas contemporáneos vascos, que no ha logrado salvarse de las tensiones de la sociedad vasca.
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