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AGENCIAS
5 de febrero de 2008
Son 24 los estados de EEUU que participan en estas primarias, también llamadas 'supermartes'. Es precisamente hoy cuando se concentran la mayor cantidad de votaciones para elegir los candidatos a las elecciones presidenciales de noviembre. La pregunta, sin embargo, ronda a todos: ¿Qué podría pasar después de este 5 de febrero?
Dado que los demócratas distribuyen los delegados entre los candidatos en proporción a sus votos por estado y en distritos congresales individuales, aquellos que pierdan un estado aún pueden lograr una gran cantidad de delegados.
En consecuencia, ni Hillary Clinton ni Barack Obama una posible victoria este 5 de febrero no será concluyente, pero en cambio, uno de los dos saldrá con una ventaja significativa de delegados.
Clinton es más conocida entre los votantes que su rival y ha mantenido una ventaja en los sondeos a nivel nacional, aunque Obama ganó las primarias anticipadas en Iowa y Carolina del Sur. Una campaña más larga podría beneficiar a Obama puesto que eso le permitiría presentarse a más votantes.
Una votación reñida podría depender de los casi 800 "superdelegados" demócratas que pueden apoyar al candidato que quieran. Clinton y Obama están cortejando ávidamente a estos funcionarios electos y personas del partido, que representan un quinto de los 4.049 delegados.
En la carrera republicana, 13 estados otorgan hoy todos sus delegados al ganador. Eso da al senador por Arizona John McCain la oportunidad de obtener una ventaja irreversible frente al gobernador de Massachusetts Mitt Romney y convencer a los conservadores, que permanecen escépticos sobre su postura en relación a los impuestos y al medio ambiente.
Romney, es un adinerado ex empresario que ha gastado más de 35 millones de dólares de su propio dinero. Este candidato podría mantenerse en la carrera, aunque un mal resultado hoy afecte a sus esfuerzos por recaudar fondos.
El ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee no ha ganado una primaria estatal desde el caucus de Iowa, pero está concentrando sus esfuerzos en estados del sur y otras áreas donde tienen peso los conservadores religiosos. Su continuada presencia en la carrera podría perjudicar a Romney, quien necesita estos votos para alcanzar a McCain.ZA
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