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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
4 de diciembre de 2007
Nuevas claves en la investigación sobre el atentado que acabó con la vida de un joven guardia civil y malhirió a otro hacen posible una reconstrucción de lo ocurrido. La última pista es el intento de robo de un coche en Francia, que sirve para marcar el supuesto recorrido de huida de los terroristas. Además se ha sabido que los etarras registarron el coche de los agentes.
La búsqueda de los terroristas no cesa en las Landas, la zona francesa donde trabajaban los dos Guardias Civiles. El intento de robo de un coche por parte de dos hombres y una mujer a punta de pistola en Périgueux podría estar relacionado con su huida. Intento porque el ciudadano se ha negado a darles su coche. Si se tratara de los mismos terroristas, lo que no está confirmado, están huyendo hacia el interior de Francia.
Reconstrucción de los hechos
Los agentes Raúl Centeno y Fernando Trapero entraron en la cafetería y se sentaron en una mesa contigua a la de los tres etarras, que al parecer no reconocieron. Los agentes desayunaron y salieron hacia su vehículo. Fuentes de la investigación creen que algo en la conversación de los agentes llamó la atención de los etarras, por eso, les siguieron cuando les vieron salir hacia su coche. Uno de los terroristas se metió en el vehículo de los agentes por la parte trasera para registrarlo y cuando confirmaron que eran guardias civiles les dispararon a bocajarro. Los casquillos de las tres balas han aparecido dentro del vehículo.
La clave de la investigación está en la mesa de la cafetería donde se produjo el encuentro. En la mesa que ocuparon los tres miembros de ETA la policía científica ha encontrado huellas e incluso material genético.
El Ministerio del Interior mantiene que el encuentro fue fortuito y que los disparos se produjeron porque Raúl Centeno y Fernando Trapero reconocieron la cara de un jefe de la banda terrorista.
CGS/ RHP
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