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José María Aznar va ya por su sexta obra. Bajó el título 'Cartas a un joven español', el ex presidente del Gobierno trae un relato que se antoja como "una seria advertencia sobre la demagogia, el 'cortoplacismo' y la frivolidad como norma de acción política" y con el cual presenta su ideario entorno a unos asuntos que considera fundamentales.
Así lo ve el diario La Razón, que viene de publicar una entrevista en la cual el ahora presidente de la FAES se muestra tan preocupado como optimista respecto al futuro del país.
Con la vista puesta en la próxima cita electoral, José María Aznar reconoce que su estado de ánimo es de "serena preocupación", pues dice esperar que llegado el momento "los españoles sepan y puedan reaccionar".
Así lo ha afirmado en la mencionada entrevista, en la que hace una crítica al Gobierno socialista basándose precisamente en dos de los puntos que constituyen la oposición 'popular': el llamado "revisionismo" y la actitud del Gobierno ante las exigencias nacionalistas.
"Reacción del país"
Además, ha cargado contra la idea de diálogo y tolerancia del actual Ejecutivo: "Todo está basado en el presupuesto de que cualquier actitud que no sea aceptar las ideas contrarias es un equivocación".
En cuanto a lo que algunos dan en llamar el "revisionismo" de Zapatero, Aznar plantea una serie de cuestiones argumentadas de forma histórica para concluir preguntándose "por qué lo que ha determinado ser los pilares básicos de una España democrática, en progreso, optimista, positiva se han perdido".
Al respecto, el ex presidente ha dicho parecerle "preocupante" que "una minoría que piensa así está imponiendo su visión al resto del país". "Quien lo pone en cuestión es inmediatamente excluido", agregó. En la línea de los mensajes de movilización ciudadana lanzados desde las actuales tribunas del Partido Popular, Aznar ha llamado a una "reacción del país".
Nacionalismo "entendible"
José María Aznar ha aprovechado el tema de los nacionalismos para pintar un cuadro en el cual el Gobierno aparece rendido o excesivamente generoso ante las peticiones "entendibles" de nacionalistas y secesionistas.
"Yo entiendo, y además estoy dispuesto a defender su derecho a hacerlo, que un nacionalista ponga en cuestión la unidad de España, o que un secesionista apueste por la secesión. No lo comparto pero lo puedo entender. Lo que resulta inexplicable e incomprensible es que el Gobierno de la nación acepte eso", ha aseverado.
Eso sí, cargó por igual contra Ejecutivo y nacionalistas al referirse al pacto de la Transición y que Aznar considera que "se ha roto por un grave error del Gobierno y por una profunda deslealtad del nacionalismo" a la Constitución.
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