Informativos Telecinco.com - Internacional - Una familia catalana llega a Barcelona y narra el caos y la descoordinación en Nueva Orleans
 
Una familia catalana llega a Barcelona y narra el caos y la descoordinación en Nueva Orleans
 Una terrible experiencia
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AGENCIAS
4 de septiembre de 2005

La familia Fusté-Díez, atrapada por el huracán que asoló el sureste de Estados Unidos, contó hoy a su llegada al aeropuerto de El Prat la falta de coordinación que se vive en ese país para rescatar a los miles de afectados y agradeció la ayuda de la embajada española y de la Generalitat para repatriarlos.

Josep Fusté y Clara Díez, ambos funcionarios de la Generalitat, y su hijo Aitor, de 18 años, llegaron a Barcelona este mediodía y confesaron haber vivido un calvario, tanto por el huracán en sí como por la situación posterior, donde "no había coordinación, ni autoridad, era como si fuera una guerra y no la organización de una ayuda humanitaria", indicó Fusté.

"Había policía y tanques por todas partes, pero no había comida ni agua, no vimos ni a una sola persona de la Cruz Roja. No sé si es una problema de medios, pero de coordinación seguro", explicó Clara Díez.

Ya con la tranquilidad de estar en casa, la familia relató que el pasado domingo, ante la previsión de que el Katrina afectaría a la ciudad el lunes, intentaron adelantar el regreso, "pero nos encontramos con que nuestra compañía y otras habían cancelado los vuelos y, por tanto, en vez de facilitar la evacuación antes de la catástrofe, la gente se tuvo que quedar".
Los Fusté-Díez regresaron a su hotel, situado en el barrio francés, donde soportaron el paso del huracán, y, a pesar de que no resultó muy afectado, lo tuvieron que abandonar el miércoles.

"Nos trataron muy bien, pero llegó un momento en que la situación era insostenible, no había agua, ni luz y escaseaban los alimentos, por lo que el hotel contrató diez autobuses para evacuar a unos 500 clientes, pero los autobuses no llegaron porque el Ejército los confiscó para destinarlos a otra finalidad", relató Fusté.

Empezó entonces su deambular por las calles de la ciudad junto a un grupo de un centenar de personas buscando un lugar seguro y la forma de comunicar con el exterior para poder salir de allí.

"Vimos gente que cogía cosas de los supermercados para comer y otros grupos que saqueaban lo que encontraban, el clima se fue deteriorando poco a poco y al final lo que había era gente dando vueltas o en los mal llamados centros de acogida", recordó Josep Fusté.

El funcionario de la Generalitat explicó que "había mucha policía y muchos militares, pero nadie a quien preguntar qué podíamos hacer para salir de allí o que nos ofreciera ayuda".

La familia ha agradecido la ayuda del Ministerio de Asuntos Exteriores, de la embajada española y de la Generalitat por las gestiones realizadas para organizar su viaje de regreso y ha mostrado su alegría por estar de nuevo en casa.

Por su parte, está previsto que en los próximos días lleguen a Barcelona la diputada del PSC Lourdes Muñoz y su familia, también atrapados por el huracán en Nueva Orleans y evacuados ayer a Houston.

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