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INFORMATIVOS TELECINCO/AGENCIAS
11 de septiembre 2007
La Policía lusa no cree necesario adoptar más medidas legales con los padres de Madeleine, sospechosos en la desaparición de su hija. Gerry McCann, asegura una vez más que él y su mujer son totalmente inocentes.
En la página electrónica dedicada a la búsqueda de Madeleine, Gerry McCann subraya que la familia vive una constante pesadilla y que los últimos días han sido "increíblemente estresantes" y "emocionalmente agotadores".
"El dolor y el trastorno que hemos experimentado en la última semana es totalmente imposible de calificar", dice el padre de la niña, después de que la Policía portuguesa les declarase la semana pasada sospechosos de la desaparición de la pequeña.
Alipio Riveiro, director de la Policía Judicial lusa, dijo en la televisión estatal RTP que "no ve necesidad" de alterar la situación de Kate y Gerry McCann pese a la supuesta existencia de pruebass de que el cuerpo de la niña estuvo en el maletero del coche que alquilaron 25 días después de la desaparición de la niña.
Riveiro se remitió al secreto de las investigaciones y no quiso comentar las "especulaciones" de los medios sobre las pruebas que tienen sus detectives.
Pero subrayó que esas evidencias no se deben manejar en términos "matemáticos", en alusión a las filtraciones difundidas por algunos medios sobre la certeza, al cien por cien, de que hay muestras de sangre recogidas en el automóvil y analizadas en un laboratorio británico que son de Madeleine.
Niega presiones
Riveiro consideró también "excelente" la colaboración entre sus investigadores y la policía británica -que les prestó los perros que encontraron la sangre del maletero- y negó que se hayan producido presiones gubernamentales, de Londres o Lisboa, en el caso.
Al contrario de lo que declaró el portavoz del caso en su institución, Olegario Sousa, el director de la Policía Judicial no juzgó negativa para la investigación la salida de los McCann de Portugal y señaló que simplemente han ejercido su derecho a irse.
Además no consideró un error que se permitiera volver a alquilar el apartamento de Playa de la Luz, en el sur del país, donde desapareció la niña el 3 de mayo y en el que los canes británicos encontraron, ya en agosto, rastros de sangre y de un cadáver.
Sobre el giro que ha dado el caso tras declarar, el viernes sospechosos a los padres de Madeleine, el jefe policial reconoció que en un principio la investigación se centró en la hipótesis del rapto y dijo que hubiera sido "inmoral" sospechar de la pareja.
Riveiro se mostró satisfecho de la labor realizada y confirmó que los investigadores concluyeron su informe del caso y el expediente pasa ahora al fiscal, que deberá evaluarlo y decidir los próximos pasos legales.
EB/AL
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