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AGENCIAS
12 de septiembre de 2007
El Fiscal General de Portugal, Fernando Pinto Monteiro, aseguró que la investigación del caso Madeleine, remitida al juzgado de instrucción criminal, "no está concluida" y decidió que un fiscal de distrito siga directamente la causa. De momento, los servicios sociales británicos ya han hablado con los McCann para tratar sobre la custodia de sus hijos gemelos.
Según un comunicado de la Fiscalía, son necesarias "nuevas diligencias", no especificadas, en la investigación y ésta será seguida por el procurador general del distrito de Evora, Luis Bilro Verao.
Pinto Monteiro confirmó que seguirá en el caso Joao Cunha de Magalhaes Menezes, de la fiscalía de Portimao, en el sur del país, adscrita al distrito de Evora y cercana a Playa de la Luz, donde desapareció Madeleine.
El fiscal Joao Cunha de Magalhaes Menezes, que podía haber retrasado el envío del expediente e incluso haberlo desestimado si hubiera considerado inadecuada o débil la labor policial, optó por remitirlo de inmediato al juzgado.
En poder del procurador había ya más de mil folios sobre cuatro meses de indagaciones de la Policía que, según diversas filtraciones, se inclina por la tesis de una muerte accidental de la niña británica de 4 años en la que sospecha de los padres, Kate y Gerry McCann.
Según fuentes jurídicas, el fiscal puede todavía pedir nuevas investigaciones a la policía aunque será el juez quien determine los próximos pasos legales en el caso, que pueden producirse en cuestión de horas, días o semanas.
La situación legal de los McCann en Portugal podría cambiar desde ahora a petición del fiscal o por iniciativa del propio juez, aunque para el delito del que son sospechosos no se aplica la prisión preventiva.
Filtraciones a la prensa
Fuentes anónimas del entorno de los investigadores han revelado a medios portugueses y británicos que los restos biológicos encontrados en el automóvil alquilado por los McCann 25 días después de la desaparición de Madeleine son de ella, según las pruebas de ADN practicadas por forenses de Birmingham.
En medio del silencio oficial, impuesto por la prohibición legal de que la Policía revele el contenido de sus investigaciones e incluso el nombre de los "arguidos" o sospechosos, sólo se conocen detalles del trabajo policial por las filtraciones a la prensa.
En la causa está pendiente también determinar la situación legal del tercer "arguido", Robert Murat, un británico que tiene una casa cerca del apartamento de vacaciones donde desapareció Madeleine, en Playa de la Luz, al sur de Portugal, el pasado 3 de mayo. EB
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