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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
28 de noviembre de 2007
El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, ha expresado su tristeza por abandonar la "bonita familia" del Ejército y ha recordado que ha servido en sus filas durante más de 40 años. Su renuncia llega horas antes de jurar mañana, jueves, un nuevo mandato presidencial de cinco años como civil.
"Lo que soy hoy, lo soy gracias a este Ejército", añadió, conteniendo la emoción, en un discurso durante la ceremonia de cesión de mando al hasta ahora subjefe de las Fuerzas Armadas, Ashfaq Pervez Kiyani.
La ex primera ministra Benazir Bhutto, al igual que otros líderes de la oposición, había exigido que Musharraf renunciara a su cargo de jefe del Ejército antes de asumir un nuevo mandato.
Musharraf aseguró a los magistrados que renunciaría a su uniforme militar antes de jurar un nuevo mandato, aunque luego proclamó el estado de excepción y descabezó la cúpula del Supremo.
Jueces a medida
Los nuevos jueces del alto tribunal, afines al régimen de Musharraf, confirmaron la semana pasada la validez de su reelección presidencial, pese a lo cual el Gobierno insistió en que el jefe del Estado mantendría su compromiso de jurar como presidente civil.
Presión de EEUU
Además de la oposición, EEUU -que considera a Musharraf un aliado en la guerra contra el terrorismo- y otros miembros de la comunidad internacional, habían presionado insistentemente al general para que abandonara el mando de las Fuerzas Armadas.
Musharraf, que llegó al poder en 1999 gracias a un golpe de Estado incruento, ha ostentado por nueve años la jefatura del Ejército y ha pasado 43 entre sus filas. LA
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