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ATLAS 26 de Diciembre de 2007
Primero fue el Limbo, y ahora el Belén. Benedicto XVI ha decidido este año que su nacimiento ya no sea un Belén. El niño Jesús que se presentó en el Vaticano vive en casa de San José en Nazaret. Con ello desaparecen también figuras tan tradicionales como el portal, la mula, el buey y los pastorcillos.
Esto, por supuesto, ha creado debate en torno al origen de Cristo. Benedicto, gran conocedor de la figura de Jesús, se basa en el Evangelio de San Mateo.
Conservador y riguroso, amante de la ortodoxia más estricta y de las misas en latín, el Papa ha ordenado quitar toda la parafernalia que a lo largo de los siglos se ha ido creando entorno al hecho de la Natividad.
La mayoría de las figuras representadas en la tradición proceden de los Evangelios Apócrifos, fuente histórica pero no teológica. Se puede decir, que el Papa 'ha armado el belén'.JCS
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