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Modesto Lomba y Roberto Torreta brillan en la pasarela Cibeles
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AGENCIAS
14 de febrero de 2006

Modesto Lomba (Devota&Lomba) y Roberto Torreta han sido los protagonistas de la segunda jornada de la pasarela Cibeles. Los modistos han dado ejemplo de maestría y buen gusto a la hora de afrontar nuevos retos.

Devota&Lomba Abrió la segunda jornada el vasco Modesto Lomba con un recital de elegancia y acierto en la tijera a la hora de cortar los largos de las faldas de noche con frunces o godés. La colección, ambientada por la pianista Sara Marianovich, tiene un toque romántico a la hora de presentar faldas con vuelo, algunas combinadas con pequeñas chaquetas de astracán; y se aplica con delicadeza en vestidos plisados.

Algunas faldas dan sensación de abombado al no plancharlos bajos. En colores, los crudos, tostados, algunos verdes y unos espléndidos morados en gasa de terciopelo que se combinan con encajes cosidos a mano. A destacar también amplias blusas de tafetán y los vestidos de noche en grises, muy pegados, que se rematan con frunces.


Torreta: nuevas tecnologías y tejidos naturales

El esmero también se aprecia en la colección del argentino asentado en España Roberto Torreta, que aprovecha la nueva tecnología para trabajar a conciencia los tejidos naturales, de manera que el punto de canalé en cachemir y seda adquiere una textura tan fina -casi transparente- que sirve para confeccionar, por ejemplo, un impresionante vestido de noche en gris lucido por Nieves Álvarez.

La modelo veterana, retirada de Cibeles, hizo una excepción para acudir a la llamada del maestro y lucir algunos de sus modelos. El cuero, también trabajado de la mano de Colomer, se convierte en vestidos con caída suave y apariencia arrugada; o en chaquetones que imitan el estampado de Príncipe de Gales.

La apuesta de Torreta se centra menos en el sport y más en la tarde-noche. Hay reminiscencias de los primeros años sesenta con abrigos y vestidos de corte imperio. En la noche domina la organza, el tafetán o la gasa de seda. Esta última llega a confeccionarse en tres capas para un traje de noche. A destacar la espectacularidad de un vestido en tafetán en azul marido con bordados.


Las propuestas de Ailanto

Los hermanos bilbaínos Iñaki y Aitor Muñoz, Ailanto, trajeron la frescura de su juventud en la anterior temporada. Ahora, en la de otoño-invierno, se han vuelto más rigurosos, más clasicistas. Se inspiran en la galerista y coleccionista Peggy Guggenheim para presentar una línea a base de dibujos geométricos en faldas y vestidos rectos, con trapecios y otras formas lineales que recuerdan a Mondrian con mezcla de colores en marrón, granate, verde y verde botella.

Una tendencia más romántica de su colección viene representada por los estampados en crêpe de seda en tonos beige y azules con vuelos y movimientos. También emplean los volantes en falda y remates de encaje para las faldas de trajes de chaqueta.

Más llamativa resultaron prendas en satén naranja, atadas a modo de kimono. Alianto utilizan la piel de conejo para chaquetones yestolas con distintos cortes. Los abrigos, clásicos, con cierto vuelo y anudados en la cintura.


Larrainzar, sin novedades

Pasarela Cibeles Pocas novedades se vieron en el desfile de Javier Larrainzar, que se inició con la banda sonora de Falcon Crest. Una línea recargada e inconexa donde figuran la lana a cuadros o las rayas diplomáticas en fondo negro y destellos dorados.

También unos estampados en blanco y negro que fueron lo mejor de la colección. Para la noche, terciopelo negro con brocados. Puso el cierre un vestido de novia con corte imperio.


Tánger en Madrid

Aires marroquíes cerraron esta segunda jornada con la colección de Duyos que tituló Madrid-Tanger. El modisto madrileño lleva los dibujos de mosaicos y otras ornamentaciones árabes para aplicarlas a una apuesta rica en materiales, con brocados y sedas.

Los colores van de los beiges a los azules añiles que recuerdan el cielo del país magrebí; y los volúmenes son amplios, poco ceñidos al cuerpo. La música de Rufus Wainwright, con acento de la tierra en que se inspira, ambientó el colorista desfile. Tanto en esta colección con en las precedentes hay predominio de faldas y poco pantalón, si acaso los pitillos o bermudas.

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