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JUAN WÉS/CRISTINA GLEZ. / OVIEDO (Asturias)
26 de octubre de 2007
Amos Oz abrió la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 2007 con una llamada a la paz y al entendimiento entre los pueblos. El Premio Príncipe de las Letras pidió a Europa que deje de elegir entre Israel y Palestina y apueste por la paz. En un acto marcado por la emoción que generaron los supervivientes del Holocausto y por el minuto de silencio en recuerdo de los millones de víctimas del horror nazi, el heredero de la Corona defendió una España sólida y unida por los valores constitucionales.
Nada rompió el protocolo de unos premios que cuentan ya veintisiete ediciones. La Reina Doña Sofía llegó primero, y los Príncipes inauguraron el acto. El acento en 2007 ha estado, sin duda, puesto en "el entendimiento y la paz entre los pueblos". Todos los premiados defendieron esta idea en una gala traducida a cinco idiomas donde el hebreo protagonizó dos de los discursos.
Al Gore, por sorpresa y sin estar en el programa, se dirigió a los asistentes defendiendo que su intención es "presentar una versión profana de lo que está ocurriendo en el mundo. Estamos colisionando con el tejido de la vida. Por ello, tenemos que ir más allá y llegar a un consenso sobre lo que nos dicen los científicos para salvar el planeta".
Alonso acompaña a Schumacher
A pesar del interés hacia todos los premiados fue uno el que se llevó todas las miradas. Si durante la mañana levantó pasiones entre los ovetenses, durante la ceremonia Michael Schumacher centró toda la atención. Su llegada fue rápida aunque no estuviera a los mandos de un Ferrari. Bajo el atento seguimiento de Fernando Alonso recogió el Premio Príncipe de los Deportes. Un gesto amable hacia Alonso, y en respuesta, una sonrisa de complicidad.
Felipe de Borbón tuvo unas palabras para el ausente Bob Dylan y la mujer de Lord Ralf Dahrendorf agradeció en nombre de su marido el galardón en unos premios, que un año más, han retado al mundo y han pedido "valentía para ver más allá de la hostilidad, incluso a las víctimas que, en ocasiones, se muestran incapaces de ser solidarias entre ellas mismas". Como dijo Amos Oz, "necesitamos ser capaces de entender, de ver y de comprender para lograr la paz".
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