|
ELENA POSTIGO FERNÁNDEZ
18 de diciembre de 2007
La guerra del canon digital sigue abierta. A la espera de que el Congreso de los Diputados elimine o acepte el canon este jueves, los Ministerios de Cultura e Industria han propuesto nuevos gravámenes para los equipos y soportes tecnológicos. El Gobierno ha dado marcha atrás en los impuestos de los CD y DVD. Las memorias USB, los teléfonos móviles y los MP3 tienen, a partir de ahora, nuevos cánones. Los autores y las asociaciones ya han mostrado su rechazo a la medida.
Antes se pagaban 22 céntimos por cada CD que se compraba. Ahora, 'sólo' serán 17. Como por los CD, por los DVD también se deberá desembolsar un poco menos. De 0,60 euros se pasará a cobrar 0,40. La propuesta del Gobierno pretende también reducir el canon de las grabadoras de CD y DVD al pasar de 6,61 euros a 3,40.
Las tan usadas memorias USB no se escapan de los impuestos. Por cada una de ellas, se deberán pagar 30 céntimos. Los móviles y las PDA tampoco se libran. El impuesto será, en este caso, de 1,50 euros. Los propios aparatos de MP3 y MP4 estarán gravados con 3,15 euros.
Una propuesta "inoportuna"
Las respuestas a la proposición han sido inmediatas. El presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo, ha calificado la propuesta de "inoportuna" al creer que "el Gobierno se ha replegado a las demandas de la sociedad antes de la votación del jueves".
Más de un centenar de artistas han rechazado también la medida. En este caso, el motivo ha sido diferente. Todos ellos han denunciado en un manifiesto la "traición" de los políticos al votar contra el canon en el Senado. Los autores quieren que "no se pisoteen los legítimos derechos de propiedad intelectual".
La semana pasada, el Senado aprobó el proyecto de ley de Sociedad de la Información con una enmienda. Por ella, se emplazaba al Gobierno a eliminar el canon digital en el plazo de un año. Ahora le toca el turno al Congreso. Los diputados deben decidir este jueves si aceptan o rechazan la nueva medida.
Dentro de dos días se dará carpetazo al polémico canon digital. Al menos, por la vía tradicional. Organizaciones ciudadanas y profesionales ya han expresado su intención de no quedarse de brazos cruzados ante la imposición de cánones que califican de "insoportables e inaceptables".
|