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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
25 de octubre de 2007
A diferencia de lo que ocurre con Rajoy, quien sí considera el cambio climático un problema mundial es la derecha francesa. La prueba es la política medioambiental que prepara el gobierno Sarkozy: nuevos impuestos para coches y camiones y un impulso al transporte por ferrocarril. Son algunas de las medidas que hará públicas el presidente francés en presencia del abanderado de la lucha contra el cambio climático, Al Gore.
Las medidas están encaminadas a penalizar la circulación por carretera y ha reducir el consumo de energía:
1. Habrá una "ecotasa" para los camiones que viajen por carreteras del país. Eludirán este impuesto quienes circulen por autopistas de peaje ("la reglamentación europea prohibiría a un operador privado cobrar una tasa" ha dicho el titular de Ecología, Jean-Louis Borloo).
2. La "ecopastilla" modulará el nivel de impuestos de los coches nuevos en función de sus emisiones de dióxido de carbono (CO2). Subirán los impuestos para quien más contamine y bajarán para los que contaminen poco.
3. Potenciarán el ferrocarril: no se aumentarán las capacidades viales o aeroportuarias salvo por razones de seguridad pero sí se crearán dos grandes líneas ferroviarias de transporte de mercancías norte-sur para sacar los camiones de los grandes ejes. Además se crearán más de mil kilómetros de tranvía.
4. Se reducirá el consumo energético en los edificios: de 260 kilovatios hora por metro cuadrado en la actualidad a 50 kilovatios hora en el horizonte de 2012. Los edificios públicos deberán dar ejemplo.
Donde no hubo consenso fue en la reducción de 10 kilómetros por hora en los límites de velocidad en carreteras y autopistas. LA
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