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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
7 de Noviembre de 2007
El presidente rumano, Calin Popescu Tariceanu, ha concedido una entrevista al diario italiano "Corriere della Sera", en la que denuncia a los políticos que "han echado gasolina al fuego de racismo" tras el asesinato de una mujer italiana a manos de un individuo de nacionalidad rumana.
El primer ministro de Rumanía ha denuciado que en Italia hay políticos que están generando una "alarma xenófoba". Aunque no especificó si se refería al Gobierno de centro-izquierda, que decretó una ley para la expulsión de los "extranjeros peligrosos para la sociedad" o al líder de la oposición, Silvio Berlusconi, que se ha preguntado públicamente si no habrá que prohibir la entrada en Italia a todos los ciudadanos rumanos, o al líder de la Alianza Nacional, Gianfranco Fini, que se ha conformado con proponer la expulsión de 250.000 para solucionar todos los problemas de criminalidad.
Tariceanu se reúne hoy con Romano Prodi, al que pedirá que las autoridades de su país "garanticen la seguridad de los rumanos que trabajan y viven honestamente en Italia y que representan la abrumadora mayoría".
Oleada de agresiones racistas
En los últimos días cuatro rumanos fueron apaleados y uno apuñalado en Roma, una bomba artesanal estalló ante una tienda de una propietaria rumana y una niña de 10 años fue agredida por sus compañeros de escuela.
Para que evitar que se vuelva a reproducir una situación así, el jefe del Gobierno de Bucarest adelantó que propondrá a las autoridades de Roma aumentar la presencia de los policías rumanos en Italia y estimular las "repatriaciones voluntarias". Todo ello sin dejar de asegurar asistencia jurídica a los rumanos en peligro de ser expulsados.
AGE
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