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INFORMATIVOSTELECINCO.COM/AGENCIAS
14 de marzo 2008
El Tíbet sigue entre las asignaturas pendientes de China. A unos pocos meses de las Olimpiadas, Llasa, la capital tibetana ha amanecido sacudida por la violencia. Al menos dos manifestantes han muerto a consecuencia de los disparos efectuados por la Policía china y durante los enfrentamientos se han provocado numerosos destrozos. El Dalai Lama ha pedido el fin de la violencia y ha afirmado que "no es realista esperar unidad y estabilidad bajo un dominio así".
Numerosas tiendas a lo largo de las calles de Lhasa, la capital tibetana, han amanecido en llamas, mientras varias personas fueron hospitalizadas tras los actos de violencia registrados este viernes. El fuego se ha concentrado alrededor del templo de Jokhang, el monasterio de Ramogia y el mercado de Chomsigkang.
El Ejército chino ha acordonado los tres mayores monasterios de Lhasa, que permanecen cerrados a los turistas. Unas 40 personas que se manifestaban cerca de la embajada de China en Nueva Delhi en solidaridad con los tibetanos muertos en los disturbios registrados en Lhasa han sido detenidos por la Policía.
Ocupado por China desde 1951
El Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet, ha asegurado que los son "una manifestación del arraigado resentimiento de los tibetanos bajo el actual Gobierno" chino. En un comunicado difundido por el Gobierno tibetano en el exilio indio, Tenzin Gyatso ha llamado a los dirigentes chinos a "dejar de usar la fuerza" y abordar el resentimiento de los tibetanos a través del "diálogo".
Las protestas comenzaron el pasado día 10, cuando unos 500 monjes del monasterio de Deprung se manifestaron para conmemorar el 49 aniversario de la rebelión que llevó al exilio del Dalai Lama, líder espiritual tibetano.
China ocupó el Tíbet en 1951 y, según su propia versión, su régimen ha sacado a la región de un sistema "feudal y esclavista".ZA/MLS
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