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INFORMATIVOSTELECINCO.COM / AGENCIAS
26 de octubre de 2007
Lo de los barceloneses con el transporte debe ser una cuestión de deshojar la margarita: coche, autobús, coche, autobús, coche, autobús... Si tras el último problema con los cercanías muchos habían decidido que el coche era la solución menos mala para llegar a sus trabajos, ahora, después del macroatasco de ayer, no lo deben tener claro. El Servei Catalá de Tránsit (SCT) ha pedido a los usuarios habituales de Renfe y de los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) que confíen en los autobuses sustitutivos y que usen el transporte público. Para hoy han recortado el carril adicional y el carril bus que se establecieron en la autovía C-31 y que provocaron importantes retenciones.
El director del SCT, Josep Pérez Moya, admitió que las medidas no funcionaron correctamente y que los conductores han tardado hasta hora y media para ir de Gavá a Barcelona.
Frente al corte de varias líneas de Cercanías Renfe y de FGC, Tránsit decidió el martes, junto a los ayuntamientos afectados, Renfe y la Conselleria de Política Territorial y Obras Públicas, habilitar un carril reservado a los autobuses de Renfe en la autovía de Castelldefels, la C-31. Sin embargo, este carril no se pudo situar en sentido contrario, ya que legalmente sólo pueden circular por ellos turismos y motocicletas.
Por ello, se decidió habilitar un carril adicional en sentido contrario para los vehículos particulares y un carril reservado para los autobuses de Renfe en uno de los dos carriles en sentido Barcelona, que debían pasar cada uno o dos minutos.
Los de los coches, los últimos
Las medidas pensadas para reducir el tiempo de trayecto de los 15.000 pasajeros de los autobuses de Renfe de 75 a 25 minutos surtieron efecto. Sin embargo, el trayecto habitual de los 15.000 usuarios de coches particulares, de 60 a 70 minutos, se alargó hasta más allá de la hora y media.
Carriles bus vacíos
Muchos conductores de los buses no conocían la medida o decidieron no circular por la C-31, por lo que durante muchos minutos no circulaba ningún autobús por el tramo reservado para ellos. Esto indignó y confundió a muchos conductores particulares, que decidieron circular por el carril pese a no estar permitido. Estos conductores podrían ser multados. LA
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